El acuerdo supone un “reconocimiento importante para Mina Muga”, según Peter Albert, CEO de Geoalcali, y se produce en vísperas de la celebración del Día Mundial de los Fertilizantes.

Highfield Resources, matriz de la empresa minera Geoalcali, ha firmado un memorando de entendimiento no vinculante con Ameropa, una importante empresa agrícola con sede en Suiza, mediante el cual Highfield proporcionará a Ameropa hasta 250.000 toneladas de muriato de potasa (MOP) de su mina de potasa Muga en España.

El producto que Highfield proporcionará a la distribuidora suiza se entregará en versión estándar y granular. El acuerdo prevé además la opción de aumentar la cantidad hasta las 300.000 toneladas anuales.

Peter Albert, El CEO de la empresa ha resaltado el valor de este acuerdo asegurando que “este memorando de entendimiento que nos complace haber firmado es un reconocimiento importante, dentro del mundo de la potasa, para Mina Muga y confirma que Geoalcali contribuirá de manera importante tanto al suministro local europeo como al global. Además, este es un gran paso en nuestra estrategia de comercialización ya que Ameropa aporta una amplia experiencia en el campo de la potasa y los fertilizantes “.

Tras la consecución de la Declaración de Impacto Ambiental favorable otorgada por el Ministerio para la Transición ecológica, en junio de 2019, Geoalcali se encuentra actualmente en conversaciones con diferentes clientes mayoristas y distribuidores globales con el fin de alcanzar comercialización de la capacidad de producción total de mina Muga.

La potasa, el fertilizante necesario
La potasa es la fuente natural más común de potasio y muchas veces el término es utilizado para referirse a las formas de fertilizantes que contienen este elemento.

El potasio (K) es un elemento clave en el desarrollo y crecimiento de plantas porque favorece la retención de agua, refuerza las raíces y las paredes celulares, mejora la transferencia de nutrientes y aumenta la resistencia a enfermedades y plagas, insectos y variaciones de temperatura. A veces es denominada como “el regulador” por su participación en más de sesenta sistemas de enzimas que influyen sobre la calidad de la cosecha.

Hoy en día, el potasio encontrado en la potasa es uno de los tres componentes más importantes en fertilizantes solubles comerciales, junto con el nitrógeno y el fósforo. Estos fertilizantes conocidos como NPK son muy eficaces para mejorar el rendimiento de aquellas tierras que por su propia naturaleza no poseen las características idóneas para cultivos de primera necesidad.

La potasa es utilizada para nutrir la tierra. Los agricultores tienen el reto de mantener los nutrientes necesarios en las tierras que habitualmente cosechan y que pierden sus nutrientes a lo largo del tiempo. Los terrenos de baja calidad necesitan este tipo de fertilizantes para ser fortalecidos y recibir las propiedades necesarias que proporcionarán una cosecha óptima.

13 de octubre, Día Mundial de los Fertilizantes ¿Somos conscientes de su importancia?
El científico Stefan Hell, premio Nobel de Química 2014, ha manifestado en varias ocasiones que, sin lugar a dudas, algunos de los acontecimientos históricos más importantes para la humanidad ha sido la invención de los fertilizantes. Sin ellos, “la gente habría muerto de hambre o se habrían matado unos a otros a finales del XIX por no poder alimentar a sus hijos”.

En la actualidad, nos encontramos con el reto de garantizar la seguridad alimentaria a nivel internacional. La población mundial crece año tras año con una previsión del 25% para el año 2050. Esto hace necesario mantener un ritmo de mejora continua en aquellos factores que intervienen en los procesos productivos agrícolas. Un dato: mientras que en 1960 se necesitaba una hectárea de tierra para alimentar a dos personas, en el 2025 se necesitará que esa misma superficie alimente a cinco. Y para ello, los fertilizantes son una pieza fundamental.

Gracias al uso generalizado de fertilizantes y a su correcta aplicación, diferentes zonas afectadas por la pobreza han experimentado un fuerte descenso de la hambruna y la mejora de los niveles económicos. En otras zonas, donde la agricultura forma parte estratégica o muy importante desde un punto de vista económico y social para el tejido empresarial, permite optimizar los cultivos agrícolas y con ello mejorar su competitividad y economía dentro de un mercado cada día más globalizado.