Historia de la minería en Aragón

Minería en AragónAragón es una de las comunidades autónomas de España con mayor riqueza en el subsuelo. En su territorio se pueden encontrar recursos minerales para usos muy diversos. Por ejemplo el uso energético. En este campo destacan los yacimientos de carbón que se localizan en las cuencas mineras de Oliete, Utrillas-Aliaga y Mequinenza y cuyo destino principal es su explotación en las centrales térmicas.

Tanto por la variedad de explotaciones existentes como por la calidad de las mismas, Aragón es líder en la extracción de minerales no metálicos como las arcillas. En concreto arcillas especiales que se utilizan para la elaboración de granulares absorbentes domésticos e industriales y arcillas refractarias, que se emplean para la fabricación de gres, porcelanas, azulejos, pavimentos y sanitarios.

Otro de los minerales no metálicos extraídos en Aragón y que destaca su importancia estratégica, es la sal gema, destinada a la producción de cloro y sosa, y cuya mayor concentración se encuentra en Remolinos, y en menor cantidad en algunas zonas de la provincia de Huesca.

Por último es obligado citar otro campo minero muy importante para esta Comunidad como es el de las explotaciones de minerales metálicos. Hoy casi son una herencia histórica pero todavía queda alguna planta de extracción. En el pasado, fue de enorme importancia para este territorio la extracción de hierro de Sierra Menera, que abastecía la industria siderúrgica de Sagunto.

Minas de Utrillas La Calera

Minas de Utrillas La Calera. Fuente: http://mti-minas-aragon.blogspot.com.es

Las Cuencas Mineras, con 1.407 kilómetros cuadrados, se sitúan al norte de la provincia de Teruel y cuentan con más de nueve mil habitantes que se reparten en treinta municipios. La historia de la minería en esta zona es antigua, tiene su origen en el Mesozoico.

Hay constancia de la búsqueda de materiales en la tierra de Utrillas desde el S XI, en concreto del azabache, muy codiciado en aquella época para su venta a mercaderes de Levante para posteriormente lo comercializaban a sus homólogos genoveses.

Pero es a partir del siglo XVIII cuando comienza la extracción a gran escala, desarrollo que derivará en el siglo XX en una gran plataforma de extracción minera a través de guías y bajo tierra.

Fue a principios de este pasado siglo cuando nació una de las principales empresas dedicadas a la explotación del carbón a gran escala, la Compañía Minas y Ferrocarriles de Utrillas. Esta organización, fundada en el Casino Mercantil de Zaragoza en 1900, creó el Coto de Utrillas con ramas a Escucha y Valdeconejos, para posteriormente, a partir de 1948, extenderse a Palomar de Arroyos. El Cabezo de las Eras y La Serna fueron las primeras minas de carbón explotadas por la Compañía de Utrillas.

El legado histórico de esta comarca, que vivió sus años dorados en el Siglo XX, ha dejado una fuerte impronta en su gente, que ha visto marcado su pasado y presente por el sector de la minería. La reconversión de la Comarca de Cuencas Mineras ha pasado por el aprovechamiento del territorio y de su naturaleza.

Mina La Oportuna 1950

Mina La Oportuna 1950. Fuente: http://mti-minas-aragon.blogspot.com.es

Hablar de minería en esta Comarca, es hablar de carbón, el mineral más extraído en la zona. No hay pueblo de esta Comarca que no haya tenido alguna explotación minera dentro de su término municipal.

Su aparición, desarrollo y declive han seguido una pauta muy parecida a lo sucedido en otras zonas del país, y, en mayor medida, en las cuencas mineras limítrofes dentro de la provincia de Teruel.

El origen de esta minería surge con la utilización del carbón vegetal, conseguido a través de la leña. A mediados del S XVIII, el creciente uso de esta fuente de energía provocó la sobreexplotación de los bosques. De tal forma que este tipo de combustible comenzó a escasear y encarecerse, al tiempo que aumentaba su demanda para los incipientes usos industriales de la época e incluso para el consumo doméstico. Así nacieron varios yacimientos de extracción de carbón mineral.

Ya en pleno S XX, parte del despegue industrial aragonés coincide con la Guerra Civil española. La primera edad de oro del carbón en este territorio transcurre entre los años 1940 y 1958, viviendo un desarrollo espectacular en su producción por la caída de las importaciones y el aumento en la demanda.

El desarrollo de la industria minera, y en concreto la del carbón, está intrínsecamente ligado al del transporte. En 1947, comienzan las obras del ferrocarril Andorra-Escatrón, que serviría para proveer de lignito a la central térmica de Escatrón, destino de prácticamente la totalidad del carbón generado.

Debido a la creciente demanda se fueron ampliando las explotaciones mineras en la comarca. Se abrieron minas como La Oportuna, en el término de Alloza, la Andorrana, en el término de Andorra, o la Innominada entre Alloza y Ariño. Toda esta actividad generó una importante demanda de mano de obra, que en gran parte fue cubierta por la llegada de inmigrantes procedentes de otras zonas del país.

Tras la expansión experimentada durante los años cuarenta y cincuenta, en la década de los 60 se produce la primera crisis importante del sector, con una caída de la producción y, como consecuencia, del empleo.

Sin embargo, a mediados de los años 70 repunta la demanda de carbón y se produce la Segunda Edadde Oro en la extracción de este mineral, multiplicándose por ocho su producción.

A finales de los años 80 y principios de los 90, coincidiendo con la entrada de España en la Comunidad Económica Europea, y la aceptación del tratado CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), cuyo objetivo primordial era el establecimiento de un mercado común en condiciones de libre competencia, comienza una etapa de reducción de explotaciones, unas por agotamiento de los yacimientos y otras por falta de rentabilidad.

La utilización de fuentes de energía más rentables, como el petróleo, y el impulso de otras nuevas, como las renovables, acabaron por desplazar casi por completo la extracción del carbón en las comarcas aragonesas. La última explotación de este mineral en Aragón, con un plan de cierre en marcha, se sitúa en Mequinenza.

Sal extraída

Sal extraída

Situadas cerca de la capital aragonesa, fueron probablemente explotadas ya en la época romana. A finales de la Edad Media hay constancia de una intensa actividad promovida por los Reyes de Aragón.

Conocida como la sal de Zaragoza, en la última época se retomó su explotación en 1997. Desde entonces ha mantenido una actividad irregular pero constante, llegando a extraer 15.000 toneladas de sal diaria, tanto para el mercado nacional como el internacional.

Hoy, las minas de Remolinos son ademas objeto de un plan turístico industrial y educativo que ayudará a revitalizar la zona.